Humedales urbanos de Punta Arenas
Lugares recomendados por la Agrupación Ecológica Patagónica para conocer y observar fauna. Cada ficha incluye información de acceso y avistamientos recientes de la comunidad.

La Costanera recorre de norte a sur la ciudad de Punta Arenas y cuenta con importantes sitios para la observación de aves y mamíferos marinos. Los antiguos muelles en desuso son importantes sitios de descanso para diversas especies de aves marinas, como gaviotas, patos y, principalmente, cormoranes. Por otra parte, los delfines constituyen un atractivo muy valioso para nuestra ciudad. Se observan con mayor frecuencia desde calle Club Hípico hacia el norte. Solo hay que tener paciencia y mirar con calma.

El nombre de este humedal evoca la profunda conexión entre este territorio y el pueblo originario que lo habitó durante siglos. Los Aonikenk, también conocidos como Tehuelches, eran pueblos nómadas que recorrían estas tierras, manteniendo una relación íntima y respetuosa con el entorno natural. El humedal se ubica en el sector norte de Homecenter Sodimac y cruza la avenida Frei desde el cerro hacia la playa. En el lugar se reconocen tres ambientes muy marcados: arbustivo, boscoso y herbáceo. Se han registrado más de 30 especies de aves.

Corresponde a un ecosistema lacustre natural intervenido, con un espejo de agua de carácter permanente. Es un histórico espacio urbano para los habitantes de la ciudad, reconocido por su laguna, cuyo principal uso durante el invierno era antiguamente el patinaje y los juegos en trineo. En los últimos años se ha trabajado en el levantamiento de información y en la difusión de su avifauna, especialmente de las especies acuáticas. Actualmente se reconocen alrededor de 40 especies de aves que frecuentan la laguna y sus alrededores.

El terreno fue donado a la ciudad por el Sr. Julio Menéndez Behety en el año 1948. Es un hermoso parque de 24 hectáreas que posee una variada vegetación, con pastizales, vegas y un importante parche de bosque nativo. Esta diversidad de ambientes permite la presencia de aves propias del bosque que no se encuentran en otros lugares. También cuenta con una laguna a la que llegan algunas especies de aves acuáticas. Recorrerlo y observarlo nos permite descubrir parte de la naturaleza de nuestra región.

Su nombre se debe a tres antiguos puentes que cruzaban antiguos cursos de agua que desembocaban hacia bahía Catalina. El humedal posee un polígono de más de 100 hectáreas; sin embargo, solo unas 18 hectáreas cuentan con protección real. Se ha registrado un total de 104 especies de aves, de las cuales alrededor de 20 nidifican en el lugar. Entre las más llamativas por su tamaño y coloración se encuentran los cisnes y flamencos, además de una importante diversidad de patos y otras aves acuáticas.